PORTUGAL. Un paseo por las nubes

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Empezar una gran aventura desde el aire, tener el mundo a nuestros pies,  descubrir un nuevo horizonte desconocido, notar como nos sube la adrenalina mientras se acelera  el ritmo cardiaco antes de aterrizar, todo eso y más es el sentir del volar en globo.

Poder darse un paseo por los cielos a bordo de un globo por donde poder ver nuestro entorno desde una perspectiva totalmente desconocida y donde dejar flotar nuevas sensaciones, es una de las mejores experiencias que podemos tener.

Nuestra ruta recorre parte del cielo luso vistiéndolo en un manto de colores, por donde más de una veintena de globos realiza un recorrido desde el Centro al Sur de Portugal  y  donde al final del día hacen varias paradas en tierras portuguesas.

Cielo de Portugal en globo

Cielo de Portugal en globo

Nuestro punto de partida es Coimbra situada a unos 196 Km al norte de Lisboa y asentada en la ribera del río Mondego,  desde sus orillas donde se encuentra una explanada perfecta para tan inmenso despliegue de aeronaves y ante los primeros rayos de sol, las camionetas con sus remolques empiezan a llegar al punto de encuentro. El silencio de la mañana se rompe ante el ruido de los grandes ventiladores que empiezan a elevar la lona, convirtiéndose en un momento en el que se empieza a notar el ritmo frenético de los pilotos y acompañantes por ver alzar el globo y ser los primeros en ver la tierra alejarse bajo nuestros pies.

Coímbra de noche

Coímbra de noche

Poco a poco el globo se eleva dejando ver una Coimbra diferente,  pudiendo admirar sus estrechas y empinadas callejuelas por donde conducen a lo más alto de la villa y donde se encuentra la joya arquitectónica mejor guardada de la ciudad, su universidad desde la que vamos observando que poco a poco se va alejando, dejando ver toda la amplitud de la ciudad y sus alrededores.

Una vez arriba, desde donde todo se ve insignificante y donde solo la calma rompe el rugir de los quemadores,  empapamos nuestra retina con tan fascinante paisaje mientras el viento a merced de su voluntad nos dirige al que será nuestro próximo destino.

Coímbra desde el aire

Coímbra desde el aire

Habiendo sido una travesía tranquila y después de dos horas de vuelo, el piloto busca un lugar donde aterrizar ya que el gas empieza agotarse y después de revisar varias veces el GPS creemos que estamos muy cerca del lugar de encuentro.

Empezamos a descender y así tener una mejor vista para localizar un llano y tener un buen aterrizaje, pero no conseguimos visualizar ninguna planicie así que el piloto decide tomar tierra en un pequeño collado cerca de unos campos de cultivo. Nos empezamos a preparar para lo que puede ser un aterrizaje algo imprevisible, a media que bajamos y vemos engrandecer el paisaje, el nerviosismo se apodera de nosotros cuando la cesta golpea  hacia el suelo y vuelca ante el arrastre del globo hasta más de 20 metros. Cuando cesa el viento y el globo agota su fuerza, empiezan a resurgir las cabezas por los bordes del canasto,  esperando el momento para pisar tierra. Sentimos como la euforia se apodera de nosotros al revivir unos segundos antes nuestro gran aterrizaje, mientras el piloto consulta los datos del GPS y nos comunica que hemos llegado al punto establecido. En pocos minutos vemos llegar el vehículo que hace el seguimiento de nuestro globo para recogernos y trasladarnos a la población de Torres Novas, ciudad de paso en la ruta de restos templarios, de calles con aire medieval, decoradas con llamativos murales de vivos azulejos.

DE  TORRES NOVAS AL CORAZÓN DEL ALENTEJO. ÉVORA

Amanece en Torres Novas y en el comedor del hotel empieza el bullicio en el desayuno de los pilotos ansiosos de tener un gran día de vuelo como el de ayer, con los ojos puestos en el cielo vemos que apenas hay nubes, y a los que tan solo vamos como pasajeros nos alegra pensar que la climatología nos acompañará en nuestra siguiente etapa para poder admirar desde el aire una de las regiones más bellas de Portugal, el Alentejo.

Uno tras otro los vehículos empiezan a desfilar hasta las afueras de la población, el punto de salido es un gran llano donde cada uno busca su rincón donde empezar a prepararse  para su salida hacia las alturas.

Nuestro globo está apunto y con una cierta emoción mezclada de nerviosismo vamos saltando al canasto,  mientras metro a metro vemos como nos vamos elevando y nos van siguiendo el resto de globos. A los pocos minutos y hasta donde la vista nos alcanza, podemos observar el espectáculo de ver el cielo cubierto como de nubes de colores se tratase. Dejamos que el viento decida la correcta dirección para poder llegar a nuestro siguiente destino que será la ciudad de Evora. A medida que nos alejamos de Torres Novas y con los primeros rayos de sol, vamos descubriendo un paisaje deslumbrante sobrevolando encrespadas llanuras de trigales. A medida que vamos avanzando, descendemos tan solo unos metros para poder admirar desde más cerca el paisaje, al mismo tiempo nos avisan que pronto tomaremos tierra ya que hoy nos acompañan todos los elementos para tener un suave y ligero aterrizaje.

Ya en la ciudad de Evora, decidimos recorrerla a pie caminar por sus estrechas y coloridas calles, observar el jolgorio de la gente mientras pasean por la plaza del Giraldo,  entrar en la catedral de Santa María y visitar lar ruinas del templo romano…  son muchos los rincones que la capital del Alentejo nos ofrece para poder visitarla y empaparnos de toda su historia.

Évora

Évora

HACIA MOURA, TIERRA DE OLIVOS

Otro nuevo día que augura una emocionante jornada de vuelo. Nuestro próximo destino Moura, tierra de olivos y famosa por la buena producción de aceite que traspasa fronteras. Desde las alturas nos estremecemos al poder presenciar el espectáculo de tan fabuloso paisaje donde poco a poco nos vemos envueltos en amplios campos formando ordenadamente hileras de olivos, junto a la mezcla de campos de cultivos, formando una diversidad de colorido que solo es posible apreciarlo desde nuestra posición.

El piloto decide descender suavemente y rozar la arboleda que nos encontramos, sentimos como las ramas arañan la cesta bajo nuestros pies, y ante el sobresalto de tal hazaña volvemos ascender  a golpe de gas.

Ya es mediodía y empezamos a divisar la población de Moura, emergiendo entre sus casas nos da la bienvenida su castillo que poco a poco lo vamos perdiendo de vista mientras bajamos a tierra a las afueras de la población.

Después a recoger el globo y subir al vehículo de recogida, nos dirigimos hacia el centro de la villa para hacer un corto e interesante recorrido por ella, visitamos su museo del aceite y nos adentramos en el barrio de la Morería donde encontramos una arquitectura con trazados árabes,  desde allí caminamos por sus callejuelas en dirección a la fortaleza para visitarla.

DESPIDIENDO EL ALENTEJO DESDE BEJA

A dos días de terminar nuestra ruta, nos dirigimos a la que será nuestra última parada en la región del Alentejo, Beja.

Mientras ascendemos a las afueras de Moura, los pilotos aprovechan para realizar alguna peripecia para distracción de los pocos espectadores que tenemos, aprovechando un puente romano que se encuentra a nuestro paso para posarse encima de él, transcurrido unos segundos y a forma de despedida la masa de globos que inunda los cielos de Moura empieza a disiparse rumbo a tierras más al Sur.

El recorrido no es muy largo pero no por ello menos emocionante, hasta llegar a las afueras de Beja donde entre bromas y risas tenemos el momento anecdótico del día, cuando una de nuestras cuerdas se engancha en un tejado de un caserío situado en medio de un campo de estiércol,  gracias a la habilidad del piloto conseguimos desengancharnos con éxito y seguir unos metros más para aterrizar en medio del campo pestilente.

Sobrevolando Alentejo

Sobrevolando Alentejo

Después de nuestro aterrizaje y guardar de la mejor manera la lona, introducimos todo el material del globo en el remolque de nuestro vehículo, para disponernos hacer el trayecto más largo por tierra y llegar al que será nuestro último destino y vuelo en globo. Nos esperan casi 100 kilómetros de carretera por los que algunos transcurren por hermosas carreteras cercadas por extensas praderas coloreadas por vistosas flores, son las últimas pinceladas del paisaje del Alentejo que kilómetro tras kilómetro vamos dejando atrás.

 ÚLTIMA ÉTAPA. ALGARVE

El día ha despertado nublado, tanto los pilotos como los pasajeros tenemos una cierta sensación de tristeza, hoy es el último vuelo y  no podemos evitar hacer una cierta valoración de estos días, todos coincidimos que han sido fabulosos y esperamos que este no lo sea menos.

Hoy toca salir desde el campo de fútbol de la población de Loulé, a unos 20 Km de Faro. Son muchos los que se agolpan para ver el que será el último vuelo de este viaje. A medida que la mañana trascurre y los pilotos se van organizando para su salida,  el cielo empieza abrirse tímidamente y empezamos a ver los primeros rayos de luz. El ambiente se va animando a medida que los primeros globos van saliendo,  y de nuevo un día más el cielo de Portugal se inunda de colorido. La emoción en las caras de los participantes se hace notar, aunque para nosotros será algo más emoción lo que sentiremos a pocos minutos de nuestro vuelo…

Nuestro globo asciende con calma, todo esta tranquilo, pero a pocos minutos el viento cambia de dirección y ello hace que nuestro rumbo se vea alterado, el piloto exaltado nos pide que nos aseguremos al ver que nos dirigimos hacia uno de los postes de luz del campo, los nervios van en aumento y la sensación de angustia se refleja en nuestros rostros a medida que nos acercamos a la torre y nos es imposible evitarlo,  de repente la lona es rasgada con fuerza y vamos perdiendo altura en cuestión de segundos, mientras el piloto intenta por todos los medios orientar el globo hacia una zona poco poblada, los dos tripulantes que nos encontramos a bordo nos aseguramos poniéndonos de rodillas en la cesta, a medida que vamos bajando el piloto nos va gritando que nos aseguremos agarrándonos fuertemente al cesto, de repente sentimos un gran golpe, pero afortunadamente las ramas de un árbol reduce el impacto, cuando por fin podemos salir de la cesto, nos encontramos en medio de una calle, hemos tenido suerte gracias a la profesionalidad del piloto todo ha quedado en lo que recordaremos durante mucho tiempo como nuestra gran aventura en globo.

 Fotos. Alejandra Ribas

DATOS DEL VIAJERO

 COMO LLEGAR

Para empezar la ruta desde Coimbra, tenemos vuelos de Tap Portugal tres vuelos diarios desde Barcelona a Oporto y dos desde Madrid. De Oporto a Coimbra hay 120 Km donde podemos recorrerlos en coche o en tren www.cp.pt

 INFORMACIÓN TURÍSTICA –  www.visitportugal.com

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