Acantilados de niebla en la isla de la eterna Primavera. MADEIRA

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Los picos escarpados son lo primero que recibe al viajero en su búsqueda por lo diferente. Madeira es así. El paisaje fantasmal, creado por las curvaturas de las montañas, el vértigo de los arrecifes y el misterio de la niebla, logra convertir la tranquilidad real de esta isla en la inquietud expectante de un lugar en el que bien podría haber escondidos mil tesoros. No en vano los piratas moraron durante siglos por sus costas, exentas casi todas de playas y, por tanto, ideales para esconder entre sus grandes rocas cofres, prisioneros e incluso barcos con vela negra y calavera.

Portugal tiene en este conjunto de islas uno de sus paraísos particulares, conocido como la Perla del Atlántico o la Isla de la Eterna Primavera, por el permanente buen clima que posee. Madeira y Porto Santo son dos pedazos de tierra volcánica convertidos por la naturaleza y la historia en un Edén enigmático ideal para olvidar lo cotidiano.

Madeira es también la isla de la Madera, nombre que el rey Enrique el Navegante impuso a la tierra que uno de sus exploradores descubriera a principios del siglo XV, debido a la gran arboleda que la cubría. Pero el descubrimiento de Madeira está también ligado a la leyenda de Robert Machim, aventurero inglés que en el siglo XIV naufragó junto a su amante en esta isla solitaria, y al que se dice que debe su nombre el pueblo de Machico. Mitos y relatos como éste giran por toda la isla. Entre ellos, el incendio que según los autóctonos duró siete años y dio lugar a tierras ricas en nitrógeno.

Funchal, la ciudad alegre del Atlántico

Los olores de Funchal oscilan entre el laurel usado en las cocinas y el dulce hinojo o funcho, en portugués, planta a la que debe su nombre la capital. Las casas se levantan en la pendiente, siempre mirando hacia el mar, bajo la alta zona de Monte.

Funchal ha sabido encajar bien en su arquitectura colonial las nuevas construcciones dedicadas al turismo. En una ladera abrupta que baja hacia el mar entre flores salvajes, la ciudad, de noche, parece que cayera con sus luces al océano, arrastrada por un magma invisible. Una de las zonas que a estas horas gozan de más actividad y contribuyen al juego luminoso de la urbe nocturna es el puerto. Allí, los visitantes pueden divertirse entre terrazas de moda y restaurantes.

El día abre al paseante un recorrido hermoso, siempre con la brisa marina rozando los oídos, contribuyendo a un ambiente agradable que los autóctonos cultivan sin escatimar en una sonrisa. El estilo colonial se descubre desde las plazas y calles estrechas del Barrio Viejo .El Mercado dos Lavradores constituye un verdadero reto para los sentidos. La entrada en sí misma es ya un azote sugestivo: decenas de floristas vestidas como antiguamente reciben al comprador con una gran variedad de flores exóticas. En el interior, puestos de verduras y frutas se desparraman por cada rincón.

En Funchal aún perviven muchas tradiciones, algunas de ellas arriesgadas y divertidas como las Carreiras de Monte o el paseo en la nave Santa María de Colombo. A Monte, la zona más alta de la ciudad, se puede acceder en teleférico, con lo que, además de ahorrar esfuerzos, se puede observar el bello panorama desde lo alto. Una vez arriba, el modo de bajar lo plantean los nativos de una forma más directa: en trineos. Están hechos de mimbre y son empujados a gran velocidad a través de las calles empinadas de la ciudad. Para espíritus más calmados, la nave Santa María de Colombo realiza amenas rutas a lo largo de la costa. En la travesía, los marineros ofrecen deliciosos vinos de la isla y sabrosos aperitivos típicos de Madeira como la brocheta o espetada, la carneem vinha de alhos, frita con una mezcla de vino, ajo, laurel y especias, el peixe espada o dulces como el bolo de miel.

Excursión bajo la cascada verde

Fuera de la capital, donde aún se respira modernidad, el viaje se introduce en zonas de verdura espesa, con paredes altas color verde y graciosas levadas o canales de agua.

Cerca de Funchal se eleva el Cabo Girao, segundo acantilado marino más alto del mundo. Contra su pared rojiza formada por terrazas golpean con fuerza las grandes olas del Atlántico, una visión que parece desafiar al mundo. También cerca de la capital está el pueblo Cámara de Lobos, “lugar de focas”. En esta bahía los primeros colonizadores encontraron gran cantidad de lobos de mar. Sigue siendo un pueblo de pescadores, cuyo hermoso puerto se encuentra protegido por dos grandes acantilados y donde la bebida típica, la ponchada, licor elaborado a base de agua ardiente de caña y miel, llamada también “bebida para valientes”, constituye un reto, incluso para los propios nativos. Desde allí, el camino se adentra hasta el Curral das Freiras, un valle formado por el cráter de un antiguo volcán. Es un paisaje intrincado y misterioso en el que, según la leyenda, se escondieron las monjas del convento de Santa Clara para huir de los piratas.

Una de las atracciones más conocidas de Madeira la conforman las piscinas naturales, formadas en las rocas de la costa en contacto directo con el océano. Las más famosas se encuentran en Porto Moniz, antiguo puerto ballenero, situado al noroeste de la capital.

El paseo natural pasa inevitablemente bajo las veinticinco cascadas de la carretera que va a Rabaçal: un camino protegido por un enorme muro verde desde el que caen hilos más o menos espesos de agua de montaña

Texto: Pilar Choza – Fotos: Alejandra Ribas

 

GUIA DEL VIAJERO

COMO LLEGAR

– TAP Air Portugal
Vuelos diarios desde Madrid y Barcelona con destino a Funchal (parada técnica en Lisboa) Tel. 901 11 67 18 http://www.flytap.com

DONDE DORMIR

– Quinta Das Vistas. Caminho de Santo António, 52 Tel.(+ 351) 291 750 010 www.quintadasvistasmadeira.com
– Quinta Do Monte. Caminho do Monte, 192 Tel. (+ 351) 291 780 119 http://www.quintadomontemadeira.com/
– Choupana Hills Resort. Travessa do Largo da Choupana Tel.(+ 351) 291 206 020 www.choupanahills.com
– Crowne Plaza. Estrada Monumental, 175-177 Tel.(+ 351) 291 768 448 www.csmadeiraatlanticresort.com

DONDE COMER

– Rest. Pe Na Agua Porto Santo (+351) 291 983 258
– Rest. Favela Chic Rua S.Joao 17-21 Porto Moniz (+351)
– Rest. O Pescador Pico Antonio Fernandes -Santana 9230-107 (+351) 291 572 272 http://www.restpescador.com

INFORMACIÓN

– Oficina ICEP Portugal (España) Tel. 902 887712
– Oficina turismo Madeira Tel. (+ 351) 291 211 900 www.visitmadeira.pt

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