Te enseñamos los dos secretos mejor guardados de Gozo

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Gozo es la hermana mediana de las islas del archipiélago maltés, ofrece al visitante mucho por descubrir, especialmente en lo que a naturaleza se refiere. Con sus impresionantes paisajes y su tranquilo estilo de vida, plagado de tradiciones que se han mantenido intactas a lo largo de los siglos, Gozo enamora nada más conocerla. Toma nota de estos dos lugares que visitar sí o sí en la isla.

Inland Sea

El Mar Interior también conocido como Inland Sea es una laguna interior en Dwejra, uno de los sitios naturales más espectacular del archipiélago. Es importante saber que tanto la Bahía de Dewjra como el Mar Interior se crearon hace millones de años cuando se derrumbaron dos cuevas de piedra caliza. La laguna interior, que es poco profunda, está unida al mar a través de una cueva de 100 metros en el acantilado. En los días en los que el mar está tranquilo los turistas pueden ir hasta el mar con pequeños barcos pesqueros a través de este túnel, para ver la Roca Fungus y la Ventana Azul.

Frente a la laguna está la Capilla de Santa Ana, edificada en 1963 en el lugar donde había otra iglesia mucho más antigua. 

Las Salinas Qbajjar

Las salinas están situadas en Qbajjar, al norte de la isla de Gozo, muy cerca del pueblo de Marsalforn. Se trata de diferentes formaciones rectangular que se usan desde hace años para elaborar sal. Son originarias de hace más de 2.000 años, construidas por los romanos quienes cimentaron estos surcos que actualmente producen al año toneladas de sal marina de uso comercial.

Es un paisaje espectacular en la costa norte de la isla, con una maravillosa historia de tradición pues se dice que han ido pasando de padres e hijos hasta el día de hoy. Pasear por las Salinas Qbajjar está permitido solo por caminos expresamente delimitados para ello, para no contaminar el agua o romper las divisiones de los surcos que tiene más o menos unos 20 cm de profundidad.

El proceso de las Salinas Qbajjar comienza cuando sube la marea y conduce el agua a través de unos canales que la transportan hasta las “granjas” rectangulares construidas en la propia roca con una profundidad de entre 15-20cm. El agua se va evaporando de las mismas y se va formando la salmuera formando cristales que, tras su posterior recolección y secado, debido al sol o el aire, se obtiene la sal.

Paseando por las Salinas, la mayoría de las veces podrás encontrar algún paisano que venda pequeños saquitos de sal originarios de allí mismo y te podrá enseñar su propia explotación salina, otra manera de conocer parte de la historia de Malta.

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