Moscú, el legado de un imperio

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En el corazón del antiguo imperio soviético se encuentra una de las grandes capitales del mundo, Moscú. Con sus casi doce millones de habitantes esta ciudad de excesos, enmarcada entre impresionantes construcciones y calles llenas de vida, es un destino que cautiva, una megalópolis con dos caras opuestas, en la que el poderío económico de la nueva Rusia, choca con la magnificencia de monumentos y estatuas en recuerdo de épocas de menos esplendor.

Muralla del Kremlin

Conocer Moscú se convierte en toda una experiencia, esta urbe casi surrealista rodeada de historia y mucho arte, deja absorto desde el primer momento al viajero, sus imponentes edificaciones, sus largas e interminables avenidas e incluso su tráfico caótico y alocado, hacen de este destino un lugar único.

Los contrastes de esta ciudad se perciben entre otras cosas, por la gran diversidad de personas de diferentes nacionalidades, originarias de los diferentes estados que conformaban la antigua Unión Soviética.

Moscú ha estado marcada desde sus inicios por batallas virulentas y largas represiones hacia el  proletariado, comenzó siendo un pequeño principado que se resguardaba dentro de las murallas del Kremlin, ocupando tan solo 27 hectáreas de superficie. Durante el s.XIII la ciudad fue devastada en varias ocasiones por la conquista mongola, pero tras un ingenioso acuerdo de los príncipes de Moscovia con los

Río Moscova

conquistadores, años más tarde acabaron derrotándolos para volver a restablecer el poder y riqueza a la ciudad, convirtiéndose en la capital del país, hasta que a principios del s.XVIII se transfirió a San Petersburgo. Pero casi dos siglos después, tras desencadenarse en el centro de la ciudad el inicio de  la revolución bolchevique, en 1918 se le otorgo a Moscú nuevamente su estatus de capital.

Hoy en día se ha convertido en una metrópoli fascinante, destaca por ser una de las grandes capitales mundiales, donde el lujo y la riqueza se pasean por sus grandes avenidas. Una de sus curiosidades que llega a confundir al viajero, son sus habitantes. De semblante serio, les cuesta fraternizar con desconocidos y no suelen mostrar sus emociones, difícilmente se asoma una sonrisa en sus rostros. Aunque, si precisamos de la ayuda de algún moscovita, por si nuestro mapa o sentido de la orientación no es suficiente para poder ubicarnos, o encontrar los lugares que queremos visitar, tras esa apariencia sombría y desconfiada, encontramos gente amable y cordial dispuesta ayudarnos, y tal vez incluso, podremos ver en sus caras algún ápice de sonrisa al despedirnos

Desde sus inicios esta ciudad ha sido el epicentro de determinados momentos relevantes en la historia, muchos de ellos centrados en un revolucionado pasado político, acontecidos en algunos de los emplazamientos más significativos de Moscú, entre ellos, la Plaza Roja, un lugar en constante movimiento, punto neurálgico para los moscovitas y la zona más visitada por los turistas. El nombre de Plaza Roja, nada tiene que ver con el tinte rojizo de sus edificios, ni tampoco con los colores característicos del comunismo, rojo deriva de la traducción del ruso antiguo, como “bello o hermoso”.

Plaza Roja, Museo Estatal de Historia

Esta plaza ha sido testigo de grandes acontecimientos, y ya desde sus comienzos se convirtió en todo un símbolo para el imperio. Declarada Patrimonio por la Humanidad en 1990, está rodeada de los monumentos más emblemáticos e importantes, destaca la famosa Catedral de la Intersección de la Virgen cerca del Foso, más conocida como San Basilio, convertida en todo un emblema del cristianismo ortodoxo en Rusia. Fue construida por la orden de Iván el Terrible a mediados del s.XVI, en honor a su victoria contra los tártaros, los kanatos de Kazán y la zona de Astracán al sur de Rusia.

El nombre actual de la catedral y tal como se la conoce universalmente, se puso pasados unos años después de su construcción en homenaje a San Basilio, un santo fallecido y venerado que predecía el futuro y

Catedral San Basilio

cuidada del bienestar de sus habitantes. Tras su muerte fue enterrado al lado de la iglesia, sobre su sepulcro se alzó en su honor una pequeña capilla contigua al templo. Durante los domingos se celebraba una misa para recordar a tan adorado personaje, poco a poco el nombre autentico fue desapareciendo y finalmente se extendió el nombre actual de San Basilio a todo el conjunto.

Esta iglesia es la más admirada y visitada por los turistas en Moscú. Los domingos hasta el mediodía la entrada a los foráneos esta prohíba, ya que se celebra el culto. Su colorida y singular arquitectura la han convertido en todo un icono único. Cuenta la leyenda que Iván el Terrible ordenó arrancar los ojos de los arquitectos que la diseñaron, para que no construyeran ninguna creación mejor.

Delante de la catedral de San Basilio, se ubicaba el Patíbulo hoy en día convertido en todo un ritual romántico, donde tanto residentes como forasteros emulan a la Fontana de Trevi, tirando monedas al centro de la plataforma formulando sus deseos, nada que ver con el propósito para él fue construido. Durante el s.XIV este lugar se utilizaba como una especie de tribuna para diferentes actos, entre los más significativos, el zar se dirigía a la gente, el patriarca celebraba culto, e incluso se promulgaban penas capitales, pero en cambio aquí nunca se ejecutaba, esta labor se realizaba en una zona tras el templo de San Basilio, en lo que antiguamente existía una colina con suficiente pendiente, como para poder arrojar los cuerpos de los

Torre de San Salvador

condenados al río Moscova, actual arteria fluvial y el que dio el nombre a la ciudad, de esta manera se aseguraban que la sangre no manchará los adoquines de la plaza.

El Kremlin es sin duda junto a la catedral de San Basilio, la zona más destacada y de mayor importancia de toda Rusia. Su apelativo es originario también del ruso antiguo, del que significa “ciudadela”, sus origines se remontan al s.XII y toda la ciudad se ubicaba dentro de su perímetro.

Su muralla tiene más de dos kilómetros de longitud y tiene una altura variable, entre los cinco y diecinueve metros, acompañada de veinte bastiones de diferentes tamaños. Entre ellos se encuentra el que sobresale de todo el recinto, La torre de San Salvador.

En ella se encuentra el reloj más exacto de todo el país y con sus seis metros de diámetro es uno de los más grandes, desde sus pies no se puede admirar sus dimensiones, pero es tal su considerable tamaño, que un tren del metro de Moscú podría pasar fácilmente por su esfera.

En el interior de sus muros, se encuentran magnificas iglesias y catedrales de cúpulas doradas, que lucieron todo su esplendor en la época imperial, más tarde con la llegada del comunismo se destruyeron algunas de ellas, para convertir la fortaleza en un ejemplo mundialmente reconocido por su poderío político y militar.  Actualmente sigue siendo el lugar oficial del estado Ruso, en el que se pueden admirar algunas de las

Muralla Kremlin y tumba de Soldado Desconocido

edificaciones religiosas que sobrevivieron, y donde se establece la sede del gobierno.

Aunque hoy una parte del Kremlin está abierto al mundo, para poder visitar sus jardines, iglesias y monumentos, todavía sigue siendo un lugar rodeado de misterios e intrigas, algunos se aventuran a mencionar que bajo sus muros se asienta un mundo de búnkeres y pasadizos subterráneos, en el que incluye una línea de metro secreta.

Otros de los monumentos que se pueden ver en la Plaza Roja, es el mausoleo de Lenin, convertido en lugar de peregrinación para quienes quieren ver todo un símbolo de la antigua Unión Soviética, su visita es gratuita, se realiza por riguroso orden y totalmente en silencio, apenas dura un minuto el recorrido casi a oscuras, tan solo hay una luz tenue que ilumina el féretro en el que se puede ver el cuerpo momificado del dirigente.

En uno de los extremos de la plaza se ubica el Museo de Historia de Rusia, otro flamante edificio de llamativo rojo, que determina el lado opuesto de la catedral de San Basilio. Las Galerías Gum, ubicadas en un lado y conocidas por ser una de las galerías de lujo más importante y emblemática de la ciudad,

Galerías Gum

junto a la imponente catedral de Kazán, son otros de los atractivos que ofrece este espacio.

Catedral de Kazan

En la zona oeste de la entrada a la Plaza Roja, en una de los laterales del muro del Kremlin, se conmemora uno de los momentos más esperados para los visitantes, el cambio de guardia que se celebra cada hora delante de la Tumba del Soldado Desconocido, dedicado a los soldados soviéticos caídos en la II Guerra Mundial, y en el que arde permanentemente una llama, custodiada en todo momento por dos miembros de la Guardia de Honor del regimiento Presidencial.

Cambio de guardia

Justo delante de donde se realiza esta celebré ceremonia, se encuentran los jardines de Alexander,  fundados en el s.XIX en memoria del zar Alexander I, incursor de la reconstrucción de la ciudad tras la victoria en 1812 de Rusia sobre el ejercito de Napoleón.  Este recinto está repleto de multitud de flores y arboleda, que junto a bellas esculturas que decoran sus fuentes, y monumentos en memoria a los héroes que combatieron en la Segunda Guerra Mundial, se ha convertido en lugar predilecto de paseos para lugareños y visitantes.

Ministerios de Asuntos Exteriores, uno de los edificios de Stalin

Durante todas las épocas que Moscú sobrevivió a diferentes cruzadas y conflictos militares, se vio inmersa en un continuo cambio arquitectónico, muchos edificios fueron destruidos, y otros se construyeron a razón del periodo que la ciudad vivía, algunos de ellos dejaron una huella inconfundible y única. Uno de esos periodos, fueron durante los setenta años de comunismo que dejaron su marca en el aspecto de la ciudad, se destruyeron muchísimas mansiones de los aristócratas así como iglesias y monasterios, al mismo tiempo se fueron construyendo amplias y largas avenidas entre multitud de edificios de estilo estalinistas, entre las que se encuentran, las siete hermanas de Stalin. Siete edificios con cierta similitud, repartidos por toda la ciudad y fácil de identificarlos, ya que sobresalen por su amplitud y altura entre las edificaciones. Todos tienen la misma estructura, con una torre central y alas laterales. En la parte más alta culmina la estrella de cinco puntas, el símbolo del comunismo, junto al escudo de la Unión Soviética con las letras CCCP (La Unión de las Repúblicas Soviéticas Socialistas).

Actualmente cada uno de ellos cumple una función diferente, hay dos ministerios, dos hoteles, dos edificios de viviendas y la Universidad Estatal, esta última es la más imponente, con sus 240 metros de alto. Este tipo de arquitectura única y ya desaparecida, es conocida como estilo estalinista, en honor al dirigente político Stalin.

Muy cerca del Kremlin y a orillas del río Moscova, se encuentra la iglesia Ortodoxa de Cristo Salvador,

Iglesias Cristo Salvador y río Moscova

inicialmente fue construida a mediados del s.XIX, pero a principios del s.XX bajo la orden de Stalin fue destruida por razones ideológicas, para construir los cimientos de la que sería su proyecto más ambicioso, una octava hermana, un rascacielos en el que se ubicaría su mausoleo convirtiéndose en el edificio más alto, con 300 metros de altura y con una estatua de su imagen de 100 metros ubicada en la zona más alta, donde en la palma de su mano se asentaría un helipuerto, pero el inicio de la segunda guerra mundial y más tarde la muerte del gobernante, dejaron el proyecto en el recuerdo.

Nikita Jrushchov fue el sucesor del dirigente fallecido, opositor y totalmente en desacuerdo a la idea de tan extravagante construcción,  en su lugar se habilitó una gran piscina con agua climatizada pero descubierta. Después del cambio democrático de los años 90, decidieron reconstruir en el lugar la Iglesia de Cristo Salvador y cerrar la piscina. Las obras empezaron en 1994 y finalizaron en el 2000. En la actualidad es casi la copia exacta de la primera catedral del s.XIX. Tiene 103 metros de altura, 5 cúpulas, 14 campanas, 12 puertas, entre las que se encuentra una de las puertas principales con un peso de 112 toneladas, que curiosamente en sus inicios se necesitaban 48 hombres para poder abrirla. En esta nueva versión del templo, se han incluido algunos elementos nuevos, entre ellos se construyeron en lo alto 4 miradores, en los que el visitante puede subir, aunque para ello primero deberá de abonar 250 rublos, equivalentes a los 249 escalones, (más la propina) que hay para poder acceder. Para la reconstrucción del interior, trabajaron algo más de 100 pintores, se utilizaron 200 kilos de oro, así como más de un centenar de especies de mármoles traídos de diferentes yacimientos de varios países que se utilizaron de la primera catedral.

Músicos en las calles de Moscú

Uno de los puntos más altos de la ciudad, en el que se puede admirar una extensa panorámica de toda ella y parte de la zona financiera, por la que destaca sus edificios casi futuristas y poco acorde a la majestuosidad de los edificios del centro, son Las colinas del Gorrión, aquí se aloja la zona universitaria y también un amplio mirador, en el que se concentran a diario multitud de curiosos y turistas, para poder disfrutar de sus privilegiadas vistas.

Las amplias avenidas es otra muestra de la magnificencia de la época soviética, las interminables travesías que cruzan esta megaurbe, difícilmente encontraremos un paso a nivel de asfalto. Para poder atravesarlas hay que hacerlo por sus accesos subterráneos, ubicados discretamente a cada lado de las vías

Pero también, podemos encontrar algunas callejuelas en las que todavía se conservan la esencia de la Rusia de los zares y príncipes, de suelos adoquinados y arquitectura acogedora, la calle Arbat es considerada como una de las más antiguas. De apenas un kilómetro, este paseo peatonal ya en el s.XV empezó siendo refugio de artistas y bohemios, aunque siglos más tardes la nobleza se instauró en este lugar construyendo sus mansiones y palacetes. Hoy en día es todo un reclamo turístico, donde destaca por su buen ambiente, llena de músicos y pintores, entre multitud de pequeñas y variadas tiendas de suvenires, donde reina el buen ambiente.

Nueve millones de habitantes utilizan diariamente en horas punta el metro, es el segundo país después de Tokio, que más volumen de pasajeros utilizan este transporte. Hay repartidas por la ciudad 12 líneas con poco menos de 200 estaciones, entre ellas se encuentra la segunda más profunda del país con sus 84 metros de profundidad, la parada de  ‘Parque de la Victoria’ (Park Pobedi).

Metro Kievskaya

La frecuencia de paso es de menos de dos minutos, y las indicaciones de las paradas están tanto en ruso como en inglés.   La mayoría de estas estaciones son verdaderos tesoros arquitectónicos, cada una de ellas cuenta una historia, entre imponentes paredes de mármol, espectaculares lamparas de arañas o bustos y estatuas de personajes históricos que adornan cada rincón.

Es fácil ver multitud de grupos de diferentes nacionalidades como parte de su itinerario turístico, y es un lugar imprescindible de visita obligada poder recorrer sus diferentes paradas. Viajar en metro en Moscú es económico, un billete ronda los 55 rublos, al cambio, son menos de 0,80 céntimos de euro. Es una de las entradas más económicas que encontraremos en la ciudad, para poder admirar y visitar multitud de obras de arte en una arquitectura única.

Metro Komsomolskaya

Fotos. Alejandra Ribas – Texto. Redacción El Mundo en tu Bolsillo

DATOS DEL VIAJERO

Cómo llegar
La compañía Vueling cuenta con dos frecuencias semanales,  los martes y sábados en la ruta de Barcelona al aeropuerto de Moscú (Domodedovo) situado a 40 km del centro.

Visado
Para viajar a Rusia es imprescindible obtener un visado. Los visados turísticos tienen una duración máxima de 30 días y 2 entradas. Se aconseja solicitarlo con suficiente tiempo, ya que suelen tardar unos 10 días laborable, aunque en casos excepcionales se puede tramitar de manera urgente y tenerlo entre 3 y 4 días. Para solicitar el visado, es necesario el pasaporte con una validez mínima de 6 meses desde la fecha de finalización de tu viaje a Rusia, rellenar un formulario junto con una fotografía, tener un seguro de viaje y la carta de invitación o visa support. Si queremos ahorrarnos mucho tiempo, la mejor forma de realizarlo es a través de IberRusia Travel, una agencia de viajes especializada en Rusia, que tramita cualquier tipo de visados: turísticos, E-VISA, de negocios, de estudios, privados y humanitarios..
Para obtener el visado es imprescindible, presentar el pasaporte en vigor y una fotografía. Ellos nos pueden proporcionar un seguro de viaje y tramitar cómodamente toda la documentación que se requiera para la entrada al país.
A parte del visado y el seguro de viaje, IberRusia ofrece un amplio programa de circuitos turísticos, así como asesoramiento para reservas de alojamientos, traslados y  excursiones. Todo ello asesorado por personal cualificado tanto español como ruso, con una amplia experiencia en el destino.   –  Correo: Iberrusia@iberrusia.com 

Moneda
El rublo es la moneda oficina rusa. Los euros y dólares no son aceptados en ningún comercio ni servicio. En cambio no hay problema en pagar tanto en tarjeta de débito como crédito. Para realizar el cambio al rublo, en cualquiera de los aeropuertos de Rusia, hay casas de cambio, también ofrecen este servicio la mayoría de hoteles. 

Dónde dormir
Hotel Azimut Smolenskaya **** – Hotel céntrico, ubicado justo al lado de uno de los edificios de Stalin, el del Ministerio de Asuntos Exteriores,  y muy cerca de las principales atracciones turísticas. A menos de treinta minutos caminando a la Plaza Roja, y a diez de la calle Arbat. La parada de metro de Smolenskaya se encuentra a una calle. Sus habitaciones son amplias, ofrecen agua mineral de cortesía, están equipadas con artículos de aseo gratuito y gozan de excelentes panorámicas sobre la ciudad. Tiene veintitrés plantas y la recepción se ubica en la cuarta. Tiene wifi gratis en todo el hotel y su recepción está abierta las 24h. Dispone de un amplio buffet para el desayuno, con una variada selección de productos tanto locales como internacionales.

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